El Arte Povera se distingue por una serie de características que lo hacen único dentro del arte contemporáneo. Estas son las más relevantes:
Uso de materiales “pobres”: los artistas emplean elementos simples y naturales como tierra, piedras, madera, trapos, metal oxidado, vidrio, plantas o fuego, en oposición a los materiales industriales o costosos.
Rechazo del arte comercial: se busca alejar el arte de la lógica del mercado y de la producción en masa, promoviendo obras que no se pueden vender fácilmente o que incluso son efímeras.
Relación con la naturaleza y el entorno: muchas piezas integran elementos del paisaje o se instalan directamente en espacios naturales, fomentando una conexión con lo orgánico y lo inmediato.
Carga conceptual: aunque utiliza objetos simples, el Arte Povera está lleno de significados simbólicos, filosóficos y políticos.
Interacción espacio-tiempo: las obras no son estáticas; muchas cambian con el tiempo o están pensadas para ser vividas en un momento y lugar específicos.